José Mireles: La detención por revancha
El pasado viernes en un fuerte operativo del gobierno federal, fue detenido uno de los principales personajes de las autodefensas de Michoacán, el Doctor Mireles, que comandó y enfrentó durante un año al crimen organizado, anticipándose siempre al Ejército, la Marina y la Policía Federal. Además realizó señalamientos directos del involucramiento de integrantes del gobierno de Michoacán, con el grupo delictivo de los Caballeros Templarios.
Desde los primeros días del levantamiento en 2013, las corporaciones de inteligencia y seguridad nacional, contaban con información precisa, de los antecedentes del doctor Mireles, estos son que en 1988, fue detenido por posesión de enervantes y cumplió una pena de 7 años de prisión, después viajó a Estados Unidos en donde también fue detenido y cumplió una pena de 4 años, después de ello regresó a Michoacán y participó en actividades políticas dentro del PRD.
Pero el doctor Mireles, mientras encabezaba las caravanas de autodefensa que llegaban a los diferentes municipios controlados por el crimen organizado nunca les incómodo, porque después hacia la entrega al gobierno federal, para que se pusiera el sombrero. Nunca les interesaron sus antecedentes, el número de gente que lo seguía y resguardaba, pero sobre todo, no lo detuvieron por el tipo de armamento que empleaba (de uso exclusivo del ejército), a pesar de las imágenes en los medios de comunicación. También fue evidente el apoyo brindado cuando sufrió un accidente aéreo en el mes de enero y fue trasladado en helicóptero de la Policía federal a un hospital a la ciudad de México.
Pero debido a que no se alineo, con las políticas de seguridad del gobierno federal, no acepto ser parte de la Policía Rural que propuso el enviado presidencial Alfredo Castillo, al que acusó en un video de no atender el reclamo social y pedir una audiencia directa con Enrique Peña Nieto, “Que por cierto nunca concedió”. En una clara y evidente revancha, es detenido junto con todo su grupo que los resguardaba y es trasladado a un penal de Sonora, para dificultar su defensa y la comunicación con la gente cercana al movimiento que representa.
La aplicación de la ley debe de ser clara, no discrecional o por revanchismos… Líderes como Simón “El Americano” portan armamento de uso exclusivo del ejército y no se le molesta para nada. Es evidente que el gobierno federal insiste en debilitar los movimientos sociales, que son contrarios a sus intereses, aplica la ley solo a los que están en su contra. Mientras el principal operador de los Caballeros Templarios “La Tuta” continua libre, un luchador social más es puesto en prisión. ¡Qué Caray!
Emilio Lugo
Twitter: @QueCaray_ELugo

