Cumple 5 meses sin respuesta damnificados de la Montaña
Durante una reunión del Consejo de Comunidades Damnificadas de La Montaña con funcionarios federales y estatales. El coordinador de Vivienda de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Servando Ayala Rodríguez, informó a los damnificados, que el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) no cuenta con ningún dictamen para la reubicación de comunidades damnificadas por los Fenómenos meteorológicos de Ingrid y Manuel.
Después de 5 meses de espera, de generar falsas esperanzas a los damnificados, que sobreviven en casitas improvisadas con plásticos y cartones. Las autoridades federales se deslindan y fincan la responsabilidad en las presidencias municipales, para que se considere contratar a un geólogo que dictamine dónde sí pueden reubicarse… Esta respuesta es completamente irresponsable e inamisible, debido a que los propios presidentes municipales, desde el inicio de la contingencia han declarado que no cuentan con los recursos para realizarlos, y ahora después de tanto tiempo, el gobierno federal sale con su respuesta infantil. ¡Qué dice mamá que siempre no!
Estas acciones casi discriminatorias por parte del gobierno estatal y federal, son una clara violación a los derechos humanos de las comunidades indígenas y damnificadas. Acciones irresponsables que ya han sido señalas por organizaciones internacionales, que han realizado llamamientos al gobierno del estado, para que brinde respuestas inmediatas. Pero el gobernador Ángel Aguirre Rivero, está más preocupado en defender a su esposa, que fue señalada dentro de un escándalo por ocultar despensas y ayuda en los almacenes estatales del DIF en Chilpancingo.
Acciones que el propio contralor del estado Antonio Arredondo Aburto, encargado de las investigaciones calificó de la siguiente manera: “Lo que pasó en el DIF, es que hicieron cosas buenas que parecieron malas”. Agregando que ya se solicitó a la Auditoría Superior de la Federación y a la Secretaría de la Función Pública lleve a cabo una investigación al respecto… Esta es la actitud visceral “de echar la bolita de un lado a otro”, para que el tiempo borre sus acciones rapaces y los afectados se olviden. Al fin y al cabo para ellos, ya es fin de mes y quincena, que sin cumplir con su responsabilidad, viven de los recursos públicos. Mientras los damnificados de la montaña tienen meses esperando que llegue la ayuda, para que los niños tengan un lugar digno donde dormir y llevarse un bocado a la boca. ¡Qué caray!
Emilio Lugo
Twitter: @QueCaray_ELugo

